Wednesday, April 26, 2006

La importancia de ser creativos al prestar una ayuda

El año pasado, Dios me bendijo al darme la posibilidad de ayudar a alguien que lo necesitaba.
Una vez estaba en Misa escuchando las palabras del Padre Pablo, Párroco de mi Iglesia - la Parroquia se llama "San José, Patrono de la Iglesia" -; él hablaba, a modo de de ejemplo, de una mujer a quien asistía espiritualmente y quien se encontraba enferma de un tumor cerebral. Ella se encontraba en estado terminal. Al poco rato, se me prendieron las antenas y me quedé con la inquietud durante el día. Entré en acción, y como buen cibernauta comencé a buscar en el google posibles curas naturales para el cáncer, y los archivos que logré recopilar con la información sacada de la red, más una cartita que le escribí a Sandrita, quien era la que estaba aquejada de esta maldita enfermedad, los copié a un diskette. Llamé al Padre Pablo para ponerme de acuerdo de cuándo le podía pasar el diskette para que éste se lo hiciera llegar. Llegó el día de la entrega del diskette; fui con un muy amigo mío llamado "Mono" -los amigos le decimos así-, pero en realidad se llama Luis Alberto González y hablé con Pablo. A través de esta conversación me percaté de que Sandrita era de una familia muy pobre. Yo pensaba, al hacer el diskette, que era de una familia normal con un nivel económico que le permitiera tener un computador, y así pudieran haber discutido la viabilidad de probar con estos medicamentos. Nada más alejada de la realidad esta idea original. Sin embargo, no obstante el obstáculo anterior, me siguió dando vuelta la inquietud de ayudarla. Envié un mail a la CONAC exponiendo el problema, y me informaron que tenía que llamar a la unidad de Cuidados Paliativos. Hablé con un señor muy atento llamado Marco Salcedo y me informó todo el procedimiento para que una persona ingresara al Plan. Me quedé muy contento con la información y llamé al Padre Pablo para informarle de esta maravillosa noticia. Nos pusimos de acuerdo para ir a la casa de Sandrita. Lamentablemente, por mi condición de minusválido no pude entrar a la casa para verla por un problema de acceso. Ella estaba postrada en cama. Sin embargo, conversé con la señora Irene -su madre- y le dí la información; estaba muy entusiasmada. A los pocos días, la llamé para saber de cómo le había ido con la CONAC y me dijo que muy bien. Sandrita, gracias a Dios, ya estaba incerta en el Plan de atención, atención a domicilio por su condición de no poder desplazarse, y gratis, por su condición económica. Los enfermeros iban unas dos o tres veces a la semana para suministrarle medicamentos. Sin embargo, pese a lo anterior, no me quedé conforme ya que, si tenía la información de estos medicamentos naturales contra el cáncer, de alguna manera tenían que ocuparse. Al respecto, presté atención a un medicamento canadiense llamado ESSIAC, oriundo de Canadá, elaborado por una enfermera llamada René Cassie, quien se independizó del hospital en donde prestaba sus servicios e instaló su propio laboratorio. Este medicamento, según lo que leí, es de gran eficacia para curar cánceres. Está hecho en base a hierbas indígenas. No me acuerdo del lugar de donde son estas hierbas. Lamentablemente había un gran pero para adquirirlo: se vendía en Argentina. Busqué en la Red para ver si se vendía en Chile, pero no logré obtener resultados positivos al respecto. Lo descarté, porque para mí solo era complicada su importación . Mi error fue no haberme atrevido a pedir ayuda. Me faltó más determinación y audacia al respecto, pero en fin. Seguí buscando en la Red y dí con un medicamento chileno llamado Miel Magnética. Esta miel está cargada por medio de radiaciones nucleares; las mismas que se aplican en las sesiones de quimio terapias. Llamé, y averigué detalles al respecto, y me pareció bastante viable la posibilidad de que Sandrita pudiera tratarse con él. En tal sentido, llamé a una señora de la Iglesia, quien es Asistente Social y ella se dedicó a averiguar el precio del medicamento. Lamentablemente, otro gran error cometí -y esto debiera servir de ejemplo para ustedes por si se encuentran en una situación similar a la mía-, y es que esperé que el médico titular, quien visitaba a Sandrita una vez al mes, de que se pronunciara respecto de este medicamento. Error: no debí haber esperado, pues lamentablemente no obtuve el pronunciamento esperado. Puede haber sucedido que la señora Irene, madre de Sandrita, no le hubiera entregado la carta que le redacté al médico, en donde se explicaba todo respecto a esta miel. Al poco tiempo, Sandrita falleció.

Me quedo con la amarga sensación de haber hecho algo más por ella. Al final de mi ayuda a Sandrita, me dejé estar.

Este testimonio que les relaté es para que, si se encuentran en una situación similar a la mía, hagan todo lo posible por ayudar a alguien que esté dentro de la esfera de lo que ustedes puedan hacer.

Si quieren tener información de los sitios que visité para ayudar a Sandrita, aquí van:

www.buenasiembra.com.ar
www.censimar.cl

En este último sitio, el nombre, fono y dirección del local donde se vende la Miel Magnética, es:

Centro de Salud Integral Mar: Fonos: 20 17 732 - 21 21 886. Dirección: Cerro Altar 6619, Las Condes, Santiago de Chile.

Las dos condiciones que se deben cumplir para consumir la Miel, son:

1. No tener marcapasos, y
2. No tener un nivel de glicemia de más de 110.+

Si quieren tener mayor información de estos medicamentos, escríbanme a mis correos que ya les señalé cuando dí mi saludo, al incorporarme a la comunidad blogger.

Y recuerden, sean busquillas al momento de ayudar a alguien. Les doy un ejemplo: en google.com, pueden buscar por frases una determinada patología, por ejemplo, "Cura natural del cáncer" y ahí encontrarán una serie de vínculos al respecto.

Ojalá que, pese a los aciertos y errores que cometí en mi ayuda a Sandrita, les sirva mi testimonio que acabo de contarles. El desafío de ustedes es hacerlo mucho mejor que yo, si se les presenta una oportunidad como ésta.

Un abrazo mis bloggie amigos,

Que Dios los bendiga.

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